Resultados de la encuesta realizada para una muestra de 60 jugadores de Cantabria pertenecientes a diferentes zonas de juego entra las que se encuentran: El Camello; La Concha; Piquio zona de la 1º; Piquio zona de la 2º; Mataleñas; Bikinis; Somo; Suances; Soto de la marina y otras zonas.


Este resultado indica dos cosas: por un lado la gran afición que existe y por otro el que es un juego que se puede practicar todo el año en Cantabria.


Aquí puede verse que los jugadores participantes en la encuesta son en su gran mayoría de tipo intensivo, pues el porcentaje de jugadores que juegan más de 4 días es muy elevado. Es de suponer que su alto nivel de juego favorecerá el rigor de los resultados obtenidos.

 


Aquí prevalecen las dos hora de juego, probablemente esta sea una buena medida de la duración de la actividad para un jugador entrenado.


El resultado muestra una distribución sorprendentemente equilibrada, si bien el porcentaje de jugadores duales es baja, prevaleciendo los especialistas como pegadores o paradores.


Parece que prevalece la partida rápida y corta como modalidad más usual o deseada. Reconozcamos que este tipo de partida es más exigente y probablemente el incremento en la edad la edad vaya derivando las partidas a partidas más largas en las que el tiempo de reacción es mayor.


Parece claro, los resultados advierten que se considera más complicado ser parador que pegador.


Es un resultado interesante que manifiesta la progresiva y necesaria incorporación de la mujer en este deporte.


Parece claro que la modalidad más común entre los jugadores encuestados es de 2 contra 2, sin embargo la elección de la modalidad 2 contra 1 es también significativa.


Parece claro que el juego de las palas tiente a ser abierto y la mezcla entre los jugadores activos es mayoritaria. Sin embargo, hay un grupo de respuestas interesantes que dejo a vuestra valoración.


No parece ser un problema los comentarios técnicos entre jugadores, esto puede hacer evolucionar el juego de forma progresiva.


Esta respuesta indica un reconocimiento a partidas en las que uno no participa, y el deseo de poder entrar en ellas. Es de suponer que la atracción se produce debido a la elevada calidad técnica de las mismas.


Parece ser que una o a lo sumo dos palas es lo habitual entre los jugadores encuestados.


Aquí existe gran diversidad de gustos no prevaleciendo un solo modelo.


 

El resultado muestra que aproximadamente el 50% de los encuetados están entre los 40 y 60 años.


 Solo el 25% manifiesta alguna lesión, siendo la más común la lesión en el codo.

Coincidiendo con la percepción que la mayoría mostró sobre l dificultad de parar, ahora se manifiesta que la mejora más demanda es el poder parar mejor. Esto sin duda alguna, pone en valor y reconoce la tarea de los buenos paradores.

 

Parece que un porcentaje significativo ha probado la modalidad de juego Frecobol.


Pero los que lo han probado no se han visto atraídos por la modalidad Frescobol


Resulta curioso que a pesar de las opiniones previas, el 56,7% manifieste que la modalidad del Frescobol pueda asentarse en Cantabria

 


Siendo un aspecto importante para el jugador, resulta curiosos que el 33,3% no sepa cuánto pesa su pala.


Aquí la gran mayoría manifiesta tener cualidades como formador en este juego.


Sin embargo, así como en el pádel y otros deportes de raqueta se admite la formación externa remunerada, aquí parece ser rechazada totalmente.


 

Este resultado induce a pensar que la excelencia del juego es bien conocida por todos los jugadores encuestados, quizás se hora de establecer aquellos indicadores que determinan cuando una partida tiene un alto nivel de juego. Es más, este tipo de reflexión podría llevarnos a establecer un  reglamento inductor del buen juego.

En cuanto a este indicador es reseñable decir que el 80% de los jugadores han considerado su juego está comprendido entre un 3 y 4 sobre 5.

 

Espero que os haya gustado este sencilla reflexión sobre el juego de las palas, os reitero mi agradecimiento por haber participado en este trabajo.

Muchas gracias, y hasta la próxima